Funcionarios de seguridad que resguardan las estaciones de servicio en Ciudad Guayana no cumplieron con los parámetros establecidos por la administración de Nicolás Maduro para el llenado de los tanques de gasolina durante la primera semana de flexibilización de la cuarentena en el territorio nacional.

Durante la cadena nacional de radio y televisión del sábado primero de junio, Maduro dio el anuncio de que la gasolina subsidiada tendría un costo de 5.000 bolívares por litro, y cada vehículo podría abastecerse de 120 litros por mes a este precio y 60 litros por mes al mismo precio para las motos. A la vez, notificó la disposición de unas 200 gasolineras que manejarían el “precio internacional”, fijado en 0,5 centavos de dólar el litro e ilimitado suministro del mismo.

Guayacitanos reportaron a través de las distintas plataformas digitales que las medidas establecidas para la carga de gasolina no habían sido implementadas a cabalidad, pues solo se estaba permitiendo el llenado de 20 litros en estaciones de servicio subsidiadas y en un principio también en las que venden a precio internacional, situación que cambió los días siguientes al inicio de la semana; permitiendo el abastecimiento de más gasolina en divisas.

Ciudadanos declaran irregularidades

El Sr. Alessandro de 55 años de edad y quien decidió no revelar su apellido por represalias en su contra, comentó al equipo de Fedecámaras Bolívar que el día jueves 4 de mayo a las 2:30 de la madrugada se dirigió a la estación de servicio Castillito, para surtir su tanque de gasolina completo al precio subsidiado establecido por la administración de Maduro. Él afirmó que las personas empezaron a hacer la cola desde la tarde del miércoles, pues según Tarek El Aissami empezarían a surtir a las 5 a.m.

Alessandro comentó que la gandola de gasolina llegó alrededor de las 12 del mediodía, y empezó a suministrar a las 3 de la tarde; de parte de las autoridades no les informaron cuántos litros descargaron y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) ni siquiera marcó los vehículos para dar seguridad y control de la demanda por gasolina que había; haciendo esperar a los ciudadanos. Hubo captahuellas, pero no servían y por lo tarde que inició el surtido de combustible el señor Alessandro se quedó sin gasolina cuando los funcionarios dijeron que no había más; luego de 15 horas y 30 minutos esperando para obtener 20 litros que era la única cantidad que le surtían a todos los vehículos.

Otra ciudadana que quiso mantenerse en el anonimato por la misma razón que Alessandro, comentó que logró cargar su carro de gasolina luego de estar en la cola de la estación de servicio Villa América, adyacente al CC Orinokia Mall; desde las 9:30 de la noche del día miércoles 3 de mayo hasta las 11 de la mañana del jueves 4, es decir, luego de esperar por 13 horas y media. Alegó que en esa estación sí marcaron los vehículos alrededor de las 7 de la mañana con el fin de mantener un control.

La ciudadana agregó que el trato de los oficiales fue malo, pues le hablaron como “malandros” comentandole que se “había caído con el cash”, haciendo referencia a que querían que pagara con dólares. Ella al saber que esa estación era subsidiada no lo hizo, y pagó 20 litros – lo máximo que permitían llenar – con 100 mil bolívares en efectivo. No había maneras de hacer el pago de manera digital.

No cumplieron con el transporte público

De parte de la administración de Maduro, se dijo que el sector de transporte público sería subsidiado en su totalidad durante 90 días, sin embargo, el Presidente de una compañía de transporte del municipio Caroní, comentó que la medida no se cumplió, y que solo le colocaban 20 litros a precio subsidiado a unidades que pueden almacenar entre 90 y 180 litros de gasolina y pueden gastar en un día de trabajo hasta 80 litros.

El ciudadano, describió la semana de flexibilización como algo “garrafal” y explicó que fue una semana donde las unidades de transporte público del municipio Caroní pudieron abastecerse en un 25% – solo unidades a gasoil -, mientras que las unidades a gasolina tienen más de 3 meses sin trabajar debido a que no les surten combustible y ahora que se suponía lo harían; no cumplen a menos que pagues precio subsidiado, pero como particular, no como transportista.

“No hemos sido beneficiados a través de la medida de 90 días de subsidio porque no están adecuadas las estaciones de servicio para surtir al sector transporte”, alegó. Agregó también que tiene compañeros que viven en San Félix y tienen que venir a la estación de servicio de La Piña y luego devolverse, lo cual termina siendo como si no hubiesen cargado gasolina porque entre ida y vuelta se les van esos 20 litros. Aseguró que los ciudadanos rompen las reglas establecidas para evitar el contagio del virus debido a la falta de unidades que luego de horas de espera los pueden llevar a su casa, sin importar si van llenas o no.

Dentro de las unidades de transporte hay 1200 unidades de transporte público de gasoil y gasolina, de las cuales actualmente están trabajando 50% a gasoil, mientras que ninguna de las de gasolina trabaja; entre ellas las denominadas “perreras” – camionetas pertenecientes al sector informal -, que ayudan a movilizar gente de sectores alejados como: Pozo verde, Agua Blanca, La Victoria; sectores de los que agricultores sacan sus cosechas para luego comercializarlas. 

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