Ante la inaudita capacidad de propagación del Covid-19 y los daños que ha generado, diferentes países del mundo han tomados medidas de contención como el aislamiento social y la paralización de sectores no esenciales, como intento para aplanar la curva de contagio a nivel mundial.

Seis meses de paralización comercial acompaña la incertidumbre que las circunstancias actuales ha dejado la pandemia en aspectos económicos, sociales, académicos, de salud, entre otros; estas medidas han sido herramientas de diagnóstico para construir escenarios que permitan medir el impacto que ha tenido hoy en día cada país a raíz de la pandemia.

En Venezuela, la administración de Maduro ha tomado medidas de aislamiento social que han mantenido a la población resguardada ante el alto número de casos positivos de Covid-19 en el país; desde hace un mes se han aplicado medidas de flexibilización paulatina para la recuperación económica de la nación, trabajando actualmente con una dinámica 7×7, 7 días hábiles y 7 días de cuarentena radical. 

Está flexibilización también ha permitido abrir otros rubros de la economía que no eran considerados primordiales como alimentos, salud, vigilancia y de transporte, lo que en cierto modo había dado esperanza a los otros sectores de recuperarse después de tres meses paralizados totalmente. 

Confinamiento y protección económica en otros países

La sociedad española de medicina preventiva, salud pública e higiene de España (SEMPSPH), la Federación Española de Enfermería del Trabajo, la Sociedad Española de Salud Laboral en la Administración Pública (SESLAP), entre otros organismos del país han considerado que las precauciones estándar son medidas destinadas a reducir el riesgo de transmisión de agentes patógenos transmisibles que deben ser aplicadas en la atención de cualquier paciente y aplicables en cualquier contexto comercial.

Las medidas son: higiene de mano, uso de guantes para protección, bata, mascarilla, protección ocular (gafas), pantalla facial, entre otros. Estas precauciones por parte del gobierno del país y los diferentes organismos, con el fin de evitar cualquier tipo transmisión infecciosa por contacto, gotas y vías aéreas.

Además el país ha tomado medidas de protección económica debido al impacto económico y social causado por la Covid-19, el Gobierno ha aprobado dos paquetes de medidas urgentes económicas para proteger a familias, trabajadores y empresas.

Para minimizar el impacto en la economía y facilitar una rápida recuperación, el gobierno con carácter previo el aprobó el 10 de marzo un que movilizó más de 18.000 millones de euros. Las medidas se articularon mediante un Real Decreto-Ley que recoge de forma específica acciones para reforzar el sector sanitario, proteger el bienestar de las familias y apoyar con liquidez a las empresas afectadas, en particular del sector turístico y las PYMEs.

Las medidas de apoyo al sector empresarial en España que se han tomado son:

–  Flexibilización de los aplazamientos del pago de impuestos durante un periodo de seis meses, previa solicitud, con bonificación en los tipos de interés.

– Se aprueba una línea de financiación específica a través del Instituto de Crédito Oficial por importe de 400 millones de euros para atender las necesidades de liquidez de las empresas y trabajadores autónomos del sector turístico.

– Se permite que las empresas que han recibido préstamos de la Secretaría General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa puedan aplazar su reembolso.

– Se amplían las bonificaciones a la Seguridad Social para contratos fijos discontinuos que se realicen entre los meses de febrero y junio en los sectores de turismo, comercio y hostelería vinculados a la actividad turística.

Por su parte, el Senado de Estados Unidos aprobó, a raíz de la Covid-19, un plan de emergencia dotado de 2,2 billones de dólares para amortiguar las consecuencias ocasionadas por el coronavirus, este ha sido el mayor plan de rescate económico de la historia del país, ya que aprueba más del que en la recesión del 2008.

Este plan incluye ayuda directas a las familias, fondos para mejorar y ampliar la cobertura del desempleo, y cientos de miles de millones en forma de préstamos blandos a empresas, en algunos casos no reembolsables, y fondos para ayudar a los estados y ciudades a afrontar las consecuencias sanitarias, así lo informa el medio La Vanguardia.

Las medidas de aislamiento social que se han tomado en el país varían según sea la localidad, en Nueva York los vuelos siguen cancelados al igual que los eventos sociales, las actividades al aire libre son limitadas y en caso de desarrollarse alguna, el distanciamiento debe ser mínimo de un metro y medio.

En Nueva Jersey el estado exige a las empresas tener políticas que requieran que las personas usen coberturas faciales en espacios cerrados con otras personas durante largos períodos de tiempo, y se les recomienda encarecidamente que sigan los protocolos de seguridad y desinfección.

Los negocios minoristas y las partes interiores de los centros comerciales minoristas pueden abrirse a los clientes, a la vez que se siguen los requisitos de mitigación requeridos para la prevención de la salud, por su parte en Michigan, el gobernador insta a sus habitantes a permanecer en casa obligatoriamente, aunque las actividades deportivas al aire libre como caminar, escalar, correr y andar en bicicleta están permitidas.

Ahora, en Colombia según el Ministerio de Salud en su última actualización de normas preventivas ante el Covid-19 expone que los ciudadanos deben atender el protocolo de lavado de manos y usar guantes y mascarilla en provisión de higiene personal, mantener distanciamiento social en establecimientos cerrados y no permitir visitas de otros familiares o habitantes de la misma comunidad.

El Estado en medidas de protección económica dispuso de recursos que llegan a 38 billones de pesos, casi 15 billones de estos son para financiar las medidas adoptadas por la declaratoria de emergencia económica, y otros 23,5 billones son destinados al aumento de cupos en el Banco de la República, para asegurar la liquidez de la economía, incluyendo bancos, aseguradoras, fondos de pensiones y los fondos administrados por los intermediarios y los empresarios

¿Qué ocurre en Venezuela?

En el país actualmente se mantiene una medida de flexibilización 7×7, 7 días flexibles y 7 días de cuarentena estricta, aunque para los estados fronterizos se mantiene la medida de cuarentena radical debido a los altos números de casos positivos de Covid-19 en cada zona. Asimismo, se mantiene el distanciamiento social en los comercios activas y se obliga a la comunidad a hacer uso del tapabocas en cualquier lugar público sea abierto o cerrado.

Respecto a las medidas de protección económica, los comerciantes y empresarios deben pagar sus impuestos aun cuando no se encuentren operativos, no existen incentivos fiscales que permitan a los negocios recuperarse de esta paralización y los bancos no están dando créditos a los empresarios, por ende no pueden apoyarse en beneficios como tener acceso a tasas preferenciales (diferente %), liquidez y flujo de caja, incrementar plazos de pago, entre otras alternativas.

Si se revisa la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) artículo 112 encontramos que “toda persona puede ejercer la actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las previstas en la Constitución y las que establezcan las leyes”; en este escenario actual los derechos y deberes del sector privado se encuentran vulnerados debidos a las decisiones tomadas por la administración de Maduro.

Las empresas tienen un flujo de caja restringido del 74%, los bancos están limitados a la hora de hacer préstamos y eso implica que las empresas pierdan una importante fuente de financiamiento para su recuperación e inversión. Según el portal Banca y Negocios, el economista Asdrúbal Oliveros, señaló que el tamaño del mercado de consumo se redujo entre 10% y 15% del volumen que tenía hace 4 o 5 años; también señaló que muchas empresas se han visto en la necesidad de otorgar créditos de corto plazo a sus clientes, debido a la contracción generalizada de la economía que se agudizó por la pandemia de Covid-19.

Ahora, el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) en respuesta inmediata a la crisis económica señala que en primer orden se deben replantear las estrategias de acción ante la crisis, fortaleciendo el enfoque en  la atención a la salud, la protección social y la actividad productiva de cada país.

Para incentivar al sector empresarial, el estado debe comprender sus principales necesidades y aspiraciones, para así tomar acciones directas y sostenibles que disminuyan las pérdidas generadas. La empresas hoy en día están centradas en sobrevivir con el menor daño posible, el apoyo gubernamental es fundamental, porque a raíz de la liquidez para pagar la nómina e incentivos fiscales que den libertad al sector a recuperarse e intentar de manera paulatina.

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