Venamcham y fedecamaras

Que el futuro es algo impredecible es una verdad de Perogrullo; pero aun así hay mucha gente que hace práctica y justifica las predicciones, amparada quizás en la otra certeza de que la sociedad es cada vez más vulnerable. Mucha gente vive con la sensación de que va a pasar algo sin que haya una relación de causa efecto que lo explique. El cambio climático, por ejemplo, ha dejado de ser una incertidumbre para convertirse en algo predecible, real y altamente amenazante. La creencia de que el mundo tuvo su origen y que tendrá también su final no deja de perturbar la mente de muchas personas.

Entre lo objetivo y lo subjetivo

Las predicciones y pronósticos no pierden actualidad y la encuesta es uno de los instrumentos más usuales de su expresión. La encuesta sirve de orientación de la actividad humana y en muchos casos se hace imprescindible; pero así como es un instrumento de la investigación social, es también un guión para hacer las adaptaciones necesarias. Los pronósticos del FMI y de la Cepal y sus adecuaciones según la dinámica socioeconómica son los mejores ejemplos de los cambios que se hacen sobre la marcha respecto a lo que se había previsto. Son los confines donde se asientan lo objetivo y lo subjetivo.

La situación venezolana se presenta tal como es a la vista de todos y las encuestas pretenden captar esa realidad, pero las percepciones no son las mismas; hay diferencias y hasta contradicciones en su enfoque y aplicación. Es así como unos creen que este 2021 será bueno o diferente al 2020, mientras otros creen lo contrario; unos consideran que las sanciones internacionales son efectivas y otros piensan que no lo son; unos justifican al diálogo y otros lo satanizan; unos están de acuerdo con la realización de elecciones sin cambio en las condiciones y otros la rechazan, y así las contradicciones se hacen interminables. Es la cultura de la postverdad en el marco de las mediciones y los indicadores cuantitativos.

Fedecámaras y Venamcham

Dos encuestas realizadas en febrero, muestran parte de las diferencias y contradicciones. Una corresponde a Fedecámaras y la otra a Venamcham; dos gremios empresariales de alto rango en Venezuela, cuyos empresarios trabajan en el mismo territorio y en condiciones bastante similares.

Mientras Fedecámaras enfoca su encuesta en los factores de mayor incidencia en la economía nacional, Venamcham enfoca la suya en temas accesorios. Fedecámaras dirige la atención hacia las nuevas inversiones, la persecución gubernamental a los empresarios, la desconfianza en el sector público, las sanciones internacionales, la “salida” política en paz y libertad, las posibles negociaciones, el nuevo marco jurídico y las inversiones en áreas reservadas al gobierno. Venamcham se concentra en la pertenencia sectorial de las empresas, el origen del capital invertido, el tamaño de las empresas, el pago de salario en dólares, el delivery y su eficiencia, las vacaciones en tiempos de pandemia, la salud mental de los trabajadores, el futuro de la digitalización y el gasto en bioseguridad.

Las diferencias

Dos conclusiones de ambas encuestas, entre otras, marcan la diferencia y la contradicción en términos de optimismo y pesimismo en este 2021. Según la encuesta de Fedecámaras; el 27% de los encuestados cree que este año será mejor que los años anteriores, pero el 82% considera que los riesgos de perder sus negocios o la libertad, persistirán en el transcurso de los doce meses. En la encuesta de Venamcham; el 90% de los encuestados creen que las expectativas para el 2021 son buenas o muy buenas,  mientras que el 51.59% dice que han diversificado su oferta de bienes y servicios como consecuencia de la pandemia. “Ver para creer”, dice la frase bíblica.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here