La pandemia del COVID 19 (Coronavirus), ha significado un gran impacto en toda la sociedad y ha puesto a reflexionar sobre esta amenaza, primero en la vida y salud de las personas, luego en la economía y actividades cotidianas del ser humano.

Los medios reseñan minuto a minuto las pérdidas en vidas humanas, contagios y también las pérdidas económicas. La estadística de afectación y tasas de mortalidad y de personas vulnerables, ha sido una herramienta crucial para tomar medidas e informar a la población.

Los gobiernos de los países, han implementado planes para manejar la pandemia decretada por la Organización Mundial de la Salud, los cuales han implicado el aislamiento o cuarentena de la población, a lo cual no estábamos acostumbrados y sin precedentes en la historia.

Por ello, la población en general sufre hoy de un estrés psicológico tanto por las medidas (necesarias) tomadas, como por la «infodemia», término nuevo creado a raíz de la gran cantidad de información sobre el tema, que abruma al ser humano, mucha de ella falsa o contradictoria, en estos tiempos de la era digital. Lo cual ha representado un desafió en el manejo de la crisis para no agravarla.

Ahora bien, cada sector de la sociedad tiene un rol que cumplir ante esta situación que enfrentamos. Sólo abordaré la perspectiva del sector empresarial, con algunas recomendaciones para que el empresario minimice el impacto en su empresa, la cual está relacionada con la salud de sus trabajadores y con la operatividad y continuidad de la misma (para evitar la quiebra y posterior pérdida de puestos de trabajo), de esta forma aporta a la solución global.

Recomendaciones para las empresas:

1.- Implementar las medidas de prevención en su negocio y mitigación de los riesgos. Esto implica revisar si puede continuar operando y como lo realizará desde el punto de vista operativo, considerando posibilidad de teletrabajo y las medidas de prevención del personal. Evaluar las consecuencias y generar planes de acción para mitigarlas o minimizar el impacto

2.-Desarrollar mecanismos de comunicación con sus clientes (vía telefónica, redes sociales, etc.) para atender esta contingencia. Explicando la situación y negociando como suspenderlos o poder seguir prestando los servicios en los casos necesarios. También el desarrollar un mensaje comunicacional de llamado a la calma, que sea honesto, trasparente y de empatía con sus clientes y la sociedad. 

3.-Sumarse a las iniciativas de solidaridad con toda la población. Por ejemplo el sector privado de salud puede ser un gran aliado, también los que comercializan alimentos, garantizando no caer en la especulación de precios. 

4.- Mantenerse informado en las redes sociales de organismos gubernamentales y de gremios empresariales y evitar ser portavoz de sobre información o noticias falsas. 

Como ellas, hay muchas otras recomendaciones que dependerán del sector que  se desarrolla (turismo, servicios, comercio, industria, construcción, inmobiliario, salud, alimentos, etc.) y de la realidad del área geográfica donde se desenvuelve, sea local o mundial.

En este sentido, las empresas tienen un rol fundamental y deben asumirlo como parte de su contribución para que se normalicen las actividades. Por otro lado, los gremios empresariales están llamados a brindar guía y orientación a sus afiliados. 

Vivimos tiempos donde la solidaridad es la clave fundamental para superar juntos esta realidad y luego de ello reflexionar cómo podemos evitar que situaciones de éste tipo se repitan.

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