Con el decretado Estado de Emergencia y las medidas preventivas que tomó el Ejecutivo Nacional el pasado el 13 de marzo, alrededor de 90% de comercios han quedado paralizados y sin actividad productiva; de este grupo al menos un 30% ya se encontraba en crisis por la hiperinflación y la disminución de poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que ha golpeado y disminuido la actividad comercial de los diferentes locales.

No obstante, el hecho de que solo pueden trabajar los sectores priorizados: alimentos, salud/medicina y comunicaciones, ha hecho que el porcentaje de producción y ganancia para los comerciantes sea desfavorable, sin contar la escasez de gasolina y la falta de servicios públicos que son necesarios para este sector.

A pesar de estar cerrados, los comercios mantienen su dinámica de cuentas;, se siguen pagando nóminas, alquiler, seguridad, servicios básicos, entre otros; lo que genera la incertidumbre acerca de cómo mantener un establecimiento que no está produciendo lo necesario para cubrir sus gastos esenciales.

Se necesitan más de 7 días para la actividad comercial

Felipe Capozzolo, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), declaró en exclusiva al equipo de Fedecámaras Bolívar que la situación actual presenta mucha dificultades ambientales que están a su vez están relacionadas con las situaciones macro del país; además cuando se está en semana de cuarentena radical los comercios aún cerrados siguen cubriendo gastos aun cuando no tienen flujo de caja.

En este sentido debe existir mucha negociación por parte de los empresarios con los trabajadores, con el fin de llegar a acuerdos sin dejar de cumplir con las responsabilidades que se tienen. Desde Consecomercio la propuesta de flexibilización para el sector comercial es que opere más de 7 días a la semana, ya que 7 días no son suficientes y desde la organización creen fielmente en: la continuidad basada en la bioseguridad.

Capozzolo señaló que “Debemos recordar que es una situación totalmente nueva para todos, estamos en un constante ensayo y error, y en un proceso de mucha prueba y mucho descarte; sostenemos que debemos darle continuidad operativa a la actividad comercial, hay que abrir más en la semana, atendiendo los gastos y pagando a las personas que te ayudan a levantar la Santamaría”.

El plan que elaboró  la organización toma en cuenta ejemplos de políticas aplicadas por diversos países europeos donde se implementó la desescalada de la cuarentena, lo que demuestra lo viable que es disminuir los estragos que ha causado la Covid-19 con la reactivación de la actividad comercial. 

Capozzolo asegura que han mantenido conversaciones con las autoridades, aclarando que los casos han aumentado con los comercios cerrados, lo que demuestra que esta no es la variable, así que se debe optar por la bioseguridad para así diseñar el país que queremos y recuperar la economía. 

Normas de bioseguridad

Para la institución que Capozzolo representa, este contexto es la nueva realidad de aquí al año que viene, así que los comerciantes ahora deben aprender a lidiar con esta situación y tratar de volver a producción lo antes posible respetando siempre las normas de bioseguridad; por este motivo, Consecomercio estableció un conjunto de normas que debe seguir el sector comercial para poder operar continuamente.

  • Control del aforo en los locales.
  • Uso de tapabocas.
  • Distanciamiento entre las personas.
  • Limpieza y desinfección de superficies y manos.

Esto debido a que el incremento de casos de Covid-19 se ha visto aún con los comercios sin actividad, por esto el plan de flexibilización y bioseguridad que propone Consecomercio contempla estas medidas. Las estadísticas demuestran que pese a que los establecimientos comerciales han permanecido cerrados, no ha ocurrido un aplanamiento de la curva de contagios, por ende ningún comercio puede resistir esta situación sino se toman acciones inmediatas favorables.

La propuesta de flexibilizar la cuarentena se apoya en un equilibrio entre la seguridad de los ciudadanos y la necesidad que tienen los comerciantes como trabajadores de percibir ingresos para así poder subsanar los efectos negativos que ha traído la paralización de la actividad productiva; en caso de no lograr la flexibilización de la cuarentena son miles los puestos de trabajos que se encuentran en riesgo y muchos los comercios que migrarán a la economía informal.

Para el presidente de Consecomercio, la bioseguridad y la producción es un binomio que indudablemente va estar allí indivisible y requiere un ingrediente adicional, que es más importante inclusive que estos dos: la conciencia ciudadana.

“Si nosotros nos manejamos en ese triángulo de bioseguridad, producción y conciencia ciudadana transitar el camino de la pandemia será más llevadero” señala Felipe Capozzolo; se debe tener en cuenta que hay empresas e industrias que no pueden parar su proceso una semana sí y una semana no, por eso 7 días no son suficientes para la recuperación que requiere el sector.

Trabajar, producir y hacer país no va a incrementar los casos de coronavirus, siempre que todos trabajen unidos acatando las normas de bioseguridad y esto esté respaldado por la conciencia ciudadana; “nosotros podemos transformar cada empresa en un centro de educación, divulgación y control pero esto no es posible si las personas no están cuidando de sí mismas y de los demás” aseveró.

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