Los Guayaneses para quienes el gas vehicular era una alternativa para trasladarse ante la escasez de gasolina a nivel nacional, dejaron de ver el servicio como una opción sencilla, pues pasaron de esperar minutos para abastecerse hasta más de 12 horas diarias.

Según un reportaje del medio Correo del Caroní y de acuerdo con Petróleos de Venezuela Gas (Pdvsa Gas), Venezuela tiene 197,1 billones de pies cúbicos de gas natural en reservas probadas, lo que la ubica en el octavo puesto de las mayores reservas de gas natural en el mundo.

La empresa del Estado anunció para 2006 un relanzamiento del proyecto de gas vehicular como un sistema diferente al de combustible. Para entonces, se iban a incorporar 350 puntos de surtido en todo el país, además de reactivar 148 estaciones a gas que ya estaban construidas. Aunado a esto, la instalación de talleres de conversión a gas natural.

Sin embargo, la inoperatividad de muchas de las estaciones destinadas a prestar este servicio, más los problemas para trasladar el gas, han hecho que los ciudadanos pierdan horas esperando para llenar sus bombonas.

Testimonios

Anthony Hidalgo, quien abastece su vehículo con gas vehicular, explicó que a día de hoy permanecen en las estaciones de servicio entre 8 y 14 horas para llenar sus bombonas. Cuando inició a utilizar el gas vehicular como opción ante la escasez de gasolina en febrero del año pasado, solo tardaba minutos en llenar su carro.

Hidalgo, alegó que antes surtía gas en la estación de servicio Paseo Caroní 2, en el Caimito y Cachamay, en Castillito, sin embargo, las faltas de mantenimiento de las mismas hicieron que ahora solo pueda abastecerse en la estación de servicio IPSFA Atlántico 1 o mejor conocida como la morocha del atlántico de Fragachan. Él no ve que el problema esté vinculado a la escasez de gas. 

En declaración para el Correo del Caroní, Klever García, comentaba que “pensábamos que el gas iba a ser una solución y resulta que empeoró todo”. García había reinstalado el sistema de gas vehicular como la única opción que tenía para movilizarse.

Proyección equivocada

Durante el año 2015, el representante de la Juventud Petrolera de esa entonces, Edgar Blanco, afirmó que en el país se había tomado la bandera del gas automotor el cual había avanzado a todos los estados. Él recalcó que este proyecto era  “futurista” y había logrado diversos “beneficios económicos y para el buen vivir”, ya que con el mismo se disminuye considerablemente la contaminación ambiental y sonora.

Cinco años después las declaraciones de Blanco se hacían realidad, la escasez de gasolina ocasionada por la inoperatividad de las refinerías a nivel nacional por falta de mantenimiento e inversión de parte de la administración de Nicolás Maduro y las sanciones impuestas por parte de Estados Unidos, llevaron a que los guayaneses empezaran a utilizar el gas vehicular como la opción que les permitiría seguir trabajando y movilizándose. 

Tomás Porras, experto en la producción, funcionamiento e instalación de sistemas de gas natural en vehículos, lleva trabajando con la instalación de gas natural de forma particular desde hace un año y medio. Él relataba que antes de la escasez de gasolina, atendía en promedio hasta dos clientes a la semana para la instalación del sistema de gas vehicular. Sin embargo, para febrero del presente año atendía un promedio de 15 clientes semanales.

Una vez que se empezó a implementar en Ciudad Guayana el racionamiento por número de placa según las semanas de radicalización y flexibilización estipuladas en el esquema 7 +7 de la administración de Maduro para hacer frente al Covid-19; los clientes que llegaban a Porras aumentaron hasta 50 personas por semana. 

No es cosa de este año

El ex ingeniero de transporte, distribución, proyectos, mercadeo de gas natural y general de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Alberto Berroteran, declaró que la situación que actualmente se vive con el gas no es cosa nueva. Alegó que “el problema del mantenimiento de la red de gas existente es uno de ellos. En ese aspecto, siempre hubo inconvenientes derivados de falta de recurso humano, de presupuesto y de activos”.

Berroteran, quien trabajó durante 15 años hasta renunciar en 2017 como consecuencia del bajo sueldo y el contexto económico que se avecinaba, expresó que para el momento en que él abandonó la institución ya se avecinaba que la situación del gas al igual que la de la gasolina venía “en picada”.

“La masificación del gas natural vehicular, como estaba planteada, era inviable”, aseguró el ingeniero. Esto en referencia a los planes que tenía Pdvsa Gas de llevar a lo largo de todo el territorio nacional el proyecto del gas vehicular como segunda opción después de la gasolina que en el contexto actual escasea. 

1 Comentario

  1. Sinceramente, que desastre, además de todos estos problemas que se exponen en este artículo, también está la corrupción de aquellos bomberos que no respetan la cola y empiezan a pasar gente «palanqueada» sin duda este País lo destruye son los Venezolanos mentirosos y corruptos.

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