En el transcurso de tres días en la primera semana de agosto tendremos momentos históricos en Fedecámaras. Debido a la prolongada crisis económica, la aparición del coronavirus y la implantación de la cuarentena, la Institución ha tenido que modificar el formato y desarrollo de su asamblea anual después de 75 años de haber instaurado toda una tradición con la celebración del máximo evento gremial en Venezuela.

Se cambia la modalidad presencial de la asamblea por el modo digital, con todas las implicaciones e incidencias de ese cambio. En lenguaje moderno, se trata sencillamente de un cambio de paradigma y es así porque más allá de las formas, esta 76 Asamblea Anual es también la primera  -y Dios quiera  sea la única-  que celebra la Federación en medio de una tormenta económica sin precedentes en el país y que ahora se agudiza con los agregados del coronavirus y la cuarentena para conformar una situación con características de un tsunami económico. 

Se llega a esta asamblea para continuar el intenso combate contra la adversidad de una política de Estado hecha para que Venezuela tenga una de las peores economías del mundo, después de varias décadas de haber consolidado un desarrollo socioeconómico como muy pocos en América Latina.

En el ámbito laboral, cambiar el trabajo en la empresa por el trabajo en casa es otro de los paradigmas que caracteriza a esta asamblea y será también un reto que ocupará espacio en la agenda gremial para definir las nuevas relaciones entre empleados y empleadores.

La plataforma digital en uso no es suficiente para superar el contacto humano de la comunicación, pero abre un campo de posibilidades para que el trabajo gremial sea más expansivo y frecuente. Habrá que volver a las reuniones presenciales, pero mejorando cada vez más el uso de la digitalización. Para el gremio la plataforma digital es una ganancia en medio de las pérdidas y la tecnología en general puede compensar los desajustes. Después de todo, la tecnología es creación de los empresarios.

El orgullo de ser empresario vuelve a manifestarse de manera vigorosa en esta Asamblea Anual de Fedecámaras y de alguna manera habrá que rendir honores a los empresarios por su extraordinaria capacidad de resistencia. El empresario ha sabido sobreponer lo positivo ante lo negativo: la perseverancia ante el riesgo, el éxito ante el desacierto, el bienestar ante la pobreza, la ganancia ante el desbalance y la responsabilidad social ante el egoísmo. El empresario es una persona de trabajo que muchas veces comienza con la práctica del rebusque pudiendo llegar a enriquecerse según sea su asertividad.

La bajada de santamarías ha sido intensiva en estos tiempos de crisis y las incidencias seguirán surtiendo sus efectos hasta que el modelo económico impuesto a la fuerza se mantenga imperante. Las erráticas políticas han motivado la quiebra de buena parte de las empresas, causando por consiguiente que el país tenga cada vez menos producción de bienes y servicios, pero lo que no han podido quebrar es la voluntad y tenacidad de los empresarios.

Para inscribirse, aquí:
https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_3jN2He-dQaKORWcbb3VeAg

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