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La «salida» de Rosneft: ¿un beneficio o una amenaza?

“Expertos aseguran que la petrolera rusa decidió dejar el país por el riesgo que supone mantener operaciones dentro del mismo, sin embargo el apoyo del gobierno ruso al régimen de Nicolás Maduro se mantiene”

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La empresa petrolera, Rosneft Oil Company anunció su salida de Venezuela el sábado 25 de marzo. Comunicaron que llevarían a cabo la venta de todos sus activos a una compañía del Estado ruso; cesando así operaciones en el territorio venezolano.

Su salida se vio como un duro golpe a la administración de Nicolás Maduro, debido a que la compañía era un claro apoyo de parte de Rusia. Sin embargo, la realidad es que Rosneft nunca salió de Venezuela, solo dejaron de ser lo que eran en un principio.

Tras las sanciones a PDVSA por parte de los Estados Unidos, Rosneft era ese alivio para Maduro con respecto al tema de las exportaciones del crudo venezolano a lo largo del mundo, sobretodo al mercado asiático. No obstante, al no ser propiedad al 100% del Estado ruso, sufrieron las consecuencias de las sanciones también; específicamente en las filiales TNK Trading International SA y Rosneft Trading; razón por la que abandonaron el país.

Rosneft Oil Company (Rosneft) es una corporación petrolera rusa fundada en 1995 que se encarga de extraer, procesar, transportar y vender petróleo. Su llegada a Venezuela se remonta a los tiempos de Hugo Chávez, y su inesperada salida de Venezuela genera la pregunta de ¿Rusia está retirando su apoyo a la administración de Nicolás Maduro?

Hay apoyo sin Rosneft

Carlos Mendoza Potellá, experto petrolero, explica que el hecho de que Rosneft salga de Venezuela no es más que una «salida» en la que lo único que ocurrirá es un cambio de apariencia. La petrolera rusa era una empresa multinacional, pero al sufrir las sanciones y poder seguir apoyando a Maduro, cambia a ser una empresa propiedad a totalidad de Rusia; dejando de ser afectada por las mismas.

Francisco Monaldi, experto en Política Energética en América Latina del centro de análisis Baker Institute, cree que «esto permite a Rusia seguir ayudando a Venezuela y al mismo tiempo dejar a Rosneft fuera y limitar el coste de las sanciones».

Por su parte Potellá, asegura que esta jugada de parte de Rosneft es esencial para seguir apoyando al régimen de Maduro, pues al convertirse en una empresa rusa a cabalidad; los negocios que se hagan no tendrán que pasar por intermediarios, sino que se convierten en negocios Estado – Estado, donde Venezuela y Rusia son los únicos protagonistas.

Hasta ahora, Rosneft, había jugado un papel clave en la explotación y distribución del crudo en algunos de los campos más importantes del país, como Petromonagas, Boquerón, Petrojunín y Petrovictoria, en los que opera en colaboración con PDVSA.

Importancia de Rosneft

José Toro Hardy aseguró que el 60% del crudo venezolano era comprado por Rosneft, por lo tanto el impacto que tiene sobre la economía venezolana es grande. 51% de las acciones de la petrolera pertenecen a Rusia, 20% pertenece a British Petroleum, 19% pertenece a Qatar y el resto a accionistas privados.

El economista explicó que la salida de la petrolera rusa se debió en un inicio a la aplicación de las sanciones a sus filiales, siendo Rosneft Trading la encargada de llevar a cabo las operaciones de compra y también suministro de gasolina; luego traspasan las operaciones a TNK international. Y lo que los llevó a pensar su salida del país fue cuidar sus operaciones tanto en Rusia como sus exportaciones petroleras a los Estados Unidos y el resto del mundo.

La presencia del coronavirus en China, tuvo que ver con esto también. Empezó a disminuir el consumo petrolero en ese país, apareciendo un excedente de petroleo en los mercados internacionales. Ante este problema, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decide enfrentarlo con la propuesta de rebajar la producción en un millón y medio de barriles diarios. China encabeza esta propuesta y Rusia se niega a incorporarse a ese recorte, lo cual despierta la amenaza de posibles inconvenientes.

Problemas en el mercado internacional

La decisión de Rusia provocó que Arabia Saudita respondiera aumentando su producción para que el mercado petrolero se llenase. Producían alrededor de 10 millones de barriles diarios, por lo que empezaron a ofrecer descuentos, llevando el precio del petróleo en picada.

Arabia Saudita logra hacer esto por sus bajos costos de producción, Rusia no, porque sus costos son muy altos, así que inician los problemas en el sector petrolero, uno de los más importantes para la economía rusa y en la que Rosneft representaba más del 40% de su producción. Rusia queda en una situación delicada, saliendo así de Venezuela, quien, según Toro Hardy, no era más que un cliente problemático.

Hardy considera que Rusia deja su interés por Venezuela en un segundo plano, porque la caída de los precios del petroleo hace que su economía se adentre en una etapa de estrés importante. Lo más seguro es que ahora concentren sus esfuerzos en resolver los temas de su propia industria petrolera.

Riesgo de salir perdiendo

Juan Fernández, exvicepresidente de PDVSA, dijo que Rosneft decidió separarse de Venezuela porque el estar vinculado a Maduro ya era un riesgo demasiado alto, particularmente ahora que la justicia estadounidense presentó cargos contra altos funcionarios del régimen por narco-terrorismo.

Rosneft, empresa cuyos activos y oficinas se encuentran en cierto porcentaje dentro de los Estados Unidos, no iba a dejar que se los quitaran por las sanciones en su contra. Al tomar la decisión fueron más inteligentes, quedando fuera del radar para futuras sanciones, asegura Potellá.

Se cree que Venezuela acaba de «perder» un gran aliado y que tendrá mayores problemas para la exportación del crudo venezolano, sin embargo, las especulaciones recaen en que Rusia mantendrá su apoyo a través de otras empresas que no sean Rosneft.

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