Inicio Desarrollo Sustentable La vida de los venezolanos giró 180 grados

La vida de los venezolanos giró 180 grados

40 días de aislamiento social fue el Decreto N. 4.160 de Estado de Alarma que paralizó a todo el país.

124
0

Venezuela, al igual que otros países, no estaba preparada para la existencia del Covid-19 en su territorio; a pesar de no tener un sistema de salud capacitado para atender un alto índice de casos, el país que se ha hundido en la escasez y la pobreza ha conseguido seguir subsistiendo. Con más de 40 días de confinamiento, la vida del venezolano ha dado un giro de 180 grados, causando así la inmovilidad laboral, un paro en la producción económica, un cese del sistema escolar – académico, y un sin fin de medidas que dejan al ciudadano común aislado de sus actividades regulares.

Crisis similares

Para 1918, durante la dictadura del presidente Juan Vicente Gómez, se vivió la Peste Española, la cual durante unos meses mantuvo al país parado por no poder controlar la situación y el caos que existía en su momento. Existieron varias medidas, entre esas estaba la suspensión de la circulación en el territorio nacional, que es similar a la que se ve hoy actualmente en Venezuela, así hace referencia Marianela Tortolero, historiadora y profesora de UCAB Guayana.

Con 102 años de diferencia, Venezuela se encuentra actualmente en una crisis humanitaria, en la cual el ciudadano corriente ha tenido que adaptarse para sobrevivir ante adversidades como la escasez de gasolina, las largas colas por medicamentos o alimentos, las fallas de conexión en internet o luz, entre otros.

Ansiedad a flor de piel

Incertidumbre es el escenario en que se encuentra el venezolano actualmente. No saber qué pasará a partir de la extensión de la cuarenta y sin poder salir a cumplir sus diligencias, oficios o actividades, ha causado en la persona un estado depresivo. Así lo afirma Irma Vecchionacce, Terapeuta Familiar y Practitioner PNL (Practicante de Programación Neurolinguistica).

El primer impacto que tienen los ciudadanos afecta de forma emocional, puesto que  se ha visto perjudicada su rutina y prioridades, lo que trae consigo un choque para cubrir sus necesidad o realizar las diferentes diligencias de su habitual rutina.

El brote de la pandemia en el país causó, en primera instancia, rabia, debido a las medidas preventivas que se tomaron de manera inmediata. Posterior a eso, cuando se extendió el tiempo de cuarentena, la tristeza hizo presencia. Cuando ya los ciudadanos no sabían por cuánto tiempo estas medidas podrían seguir vigentes, la ansiedad surge, y finalmente, todas estas emociones los llevan a un estado depresivo que impacta a nivel físico, viéndose reflejado en la depresión del sistema inmunológico, el bajo rendimiento físico, entre otros, concluye Vecchionacce.

Las reuniones laborales, sociales y académicas ya no se hacen de la forma habitual a la que el individuo está acostumbrado, lo que por consecuencia trae que la sociedad sea distinta y el hombre deba comportarse de manera diferente. El individuo ahora tiene que adaptar las actividades deportivas, religiosas o colectivas a nuevos métodos de socialización e implementación de la tecnología, explica Luis Hérnandez Cumana, sociólogo egresado de la UCV y profesor de UCAB Guayana.

Educación a distancia

El sistema educativo – académico es uno de lo más afectados en esta cuarentena; ya la educación en salones o áreas comunes no existe, ahora todo se ejecuta vía Internet. La educación a distancia ahora es el nuevo mecanismo para la formación escolar y profesional de todo el país. 

Muchos venezolanos no cuentan con internet o no poseen una conexión estable a las diferentes vías de comunicación digital, lo que afecta el sistema educación y de formación para los estudiantes. Algunos podrán en mediana medida conectarse y “saber” de qué se está hablando en clases pero otros no podrán contar con esto, lo que no permite la educación medianamente buena y segura.

La educación efectuará cambios importantes tanto en la visión del profesor como en la de los alumnos; aunque se debe mencionar el déficit de las comunicaciones por falta de atención en el sector, no se han hecho las debidas inversiones en base a las necesidades de la sociedad, por lo que cada estado deberá hacer su respectiva inversión en la tecnología para lograr los métodos de conexión que formen a un mejor estudiante y ciudadano, agrega el sociólogo Cumana.

La implementación de la tecnología puede acortar el proceso de aprendizaje, siempre y cuando se estimule el interés por la lectura y la investigación.

Efectos colaterales en los comercios y empresas

En los diferentes comercios y negocios es difícil enfrentar la situación que ha causado el Covid-19; los comercios y PYMES (pequeñas y medianas empresas) deben reinventarse y ver esta pandemia como un signo de protección y resistencia para su negocio y los trabajadores, afirma la terapeuta Vecchionacce.

Muchos negocios han tenido que bajar la Santamaría, otros han tenido que apoyarse en el marketing digital y servicio a domicilio para poder seguir generando ingresos medianamente sustentables. 

El paro laboral en cuanto a los ingresos afecta la economía, el alto costo de la vida y la escasez. El 70% de la población vive de lo que gana en el día a día debido a la economía informal, pero al presentarse el Covid-19 en el país, las familias no tienen cómo enfrentar la crisis explica la historiadora Tortolero.

Las empresas deben optar por los nuevos métodos tecnológicos para mantener en pie sus negocios y mantener a sus clientes. En otros países funciona el área laboral por la adaptación a la tecnología, afecta la producción y venta pero el sacrificio para prevalecer en el tiempo es el costo de enfrentar la crisis y cubrir las exigencias expuestas por la sociedad, aclara el sociólogo Cumana. 

Es clave enfocarse en ser resilientes, saber que está ocurriendo y qué alternativas hay; esto permite al individuo conectarse consigo mismo y fortalecerse, esto genera un crecimiento personal y profesional positivo para su entorno.

Ocurrió en el 29 con la caída de la bolsa de valores en Wall Street, durante la Peste Española, y en el 2008, con la crisis económica mundial, por ello es importante transmitir aliento a esos empresarios y emprendedores que quieren sobrevivir durante la pandemia, asegura Cumana.

Es así como la vida del venezolano no es la misma que hace 40 días atrás, donde había libertad de circulación en el territorio nacional, jornadas de trabajo estables, educación académica y profesional en las diferentes instituciones, y mucho más. La vida del venezolano ahora se encuentra en las cuatro paredes de su casa, acompañado de los suyos y cuidando de ellos mismos.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here