Las decisiones de la administración de Nicolás Maduro, llevando a cabo la producción de dinero inorgánico, el aumento del sueldo y la intervención de las empresas productoras de alimentos, han traído consecuencias negativas sobre los ciudadanos y comerciantes a los que día a día les es aún más difícil mantenerse a flote durante la pandemia.

El miedo a la expropiación, a que el bolívar se siga devaluando y el pensar qué hacer para poder comer tres veces al día con aumentos de sueldo que envés de mejorar las condiciones de vida, las empeoran, es lo que mantiene a los venezolanos preocupados durante la cuarentena.

“Hay que inyectar más dólares”

Paulino Ortega, colaborador de Fedecámaras Bolívar y director de la Firma PROOadvisors, explicó que en Venezuela “hay que inyectar más dólares”, refiriéndose a que el Banco Central de Venezuela (BCV) debe parar las emisiones de dinero inorgánico para evitar la devaluación de la moneda nacional.

Con esa declaración, Ortega tiene como fin que los ciudadanos sepan que para que en el país haya una paridad financiera se necesita introducir la cantidad de dólares equivalentes a la emisión de bolívares. Esto, con el fin de que no se genere una devaluación y sea posible lograr una Dieta Fiscal; en la que no se gaste más de lo que se genera, ayudando al pago de la deuda pública e interna.

En Venezuela el problema se agrava porque los ingresos en dólares que genera el país no son suficientes para cubrir los pagos a los proovedores y demás vinculados. La nula producción en cualquier rubro y la reciente caída del petróleo, dejó al país sin ingresos, por lo que hay un exceso de bolívares, pero una escasez de dólares, generándose una sobredemanda debido a que la mayoría de las personas prefieren resguardar su dinero en la moneda extranjera.

El colaborador, comentó que entre enero y abril, el Gobierno duplicó los ingresos en bolívares, sin ningún tipo de ingreso en dólares. Por eso es que durante estos meses se vio un fuerte incremento en el precio del dólar en comparación al bolívar, pues, si la cantidad de bolívares sube y la de dólares decrece se oferta más en bolívares que en dólares (Oferta y Demanda). El plan del Gobierno es llevar a cabo el financiamiento de la deuda interna por déficit fiscal, imprimiendo más bolívares para cubrirlo con dinero inorgánico, pero que a su vez genera devaluación.

El aumento de sueldo es para camuflar

Este primero de Mayo entró en vigor el aumento de sueldo que pasó de 450 mil bolívares a 800 mil (incluyendo Cestaticket) y para los pensionados 400 mil, acompañando de “bonos socialistas”, según dijo el Gobierno de Maduro. La pregunta que surge es ¿Qué tanto beneficia esto al bolsillo de los venezolanos? ¿Ahora podrán adquirir más cosas?

El director de PROOadvisors, explicó que el Gobierno no hace esto pensando en los ciudadanos, pues un aumento del sueldo representa una mayor producción de dinero inorgánico y por ende una mayor devaluación del bolívar. “Este aumento solo es para engañar al ciudadano que cree que ahora puede adquirir más productos, pero que para la semana que viene terminará ganando menos de lo que le pagaban antes del aumento del sueldo”.

Cuando se dijo que el salario sería aumentado, el ingreso mensual de un ciudadano era de 2,4 $, según la tasa del BCV establecida en Bs 170.342,68 durante la tarde del 27 de abril. Una vez se dijo que se haría el aumento esos 2,4$ subieron a 4,6$, sin embargo a día de hoy, con la tasa establecida de Bs 176.538,04, se ubicaría en 4,5$ sin tomar en consideración el precio en el que se encuentre el precio en el mercado negro.

Según el Centro de Documentación y Análisis Social (CENDAS), la canasta básica alimenticia en Venezuela se ubicó durante el mes de enero en 317,62$ al cambio en bolívares, siendo esto una cifra muy alejada de los 4,5$ que hoy es el equivalente al salario mínimo venezolano.

Miedo a la expropiación

Para Paulino Ortega la intervención de parte del Gobierno a empresas como Polar, Coposa, Plumrose y el matadero cárnico de Turmero; solo traerán problemas, pues la negación a ser intervenidos de parte de ellas como lo hizo Polar en un comunicado, podría traer como consecuencia la expropiación.

El miedo que les genera este anuncio a los productores es que tienen que pensar en producir con pérdidas los productos regulados o negarse y arriesgarse a ser expropiados por el Gobierno como han hecho con otras empresas a lo largo de los 22 años que han estado en el poder.

Ortega, aseguró que los comerciantes y ciudadanos serían los más afectados. “Si una empresa cierra; desaparece la empresa, la producción y el producto, generando una escasez brutal”, aunado a esto la situación de cuarentena en la que viven la mayoría de venezolanos que se quedarían sin comida. La medida por parte del Gobierno es de regular el precio de 27 productos, sin tener presente la estructura de costos de ninguna de las empresas productoras. 

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