Tras el cese de operaciones en Venezuela de la empresa petrolera, Rosneft Oil Company el pasado 25 de marzo, han sido muchas las interrogantes en relación a cómo ayudaba esta compañía a la administración de Nicolás Maduro y qué ha pasado luego de su salida del país.

La petrolera habría cesado sus operaciones debido a las sanciones en contra de la estatal petrolera Pdvsa de parte de Estados Unidos y el riesgo de que las mismas llegaran hasta ellos, habiendo sidas sancionadas dos de sus filiales, siendo éstas: Rosneft Trading (encargada de llevar a cabo las operaciones de compra y también suministro de gasolina) y luego TNK international.

En un reportaje hecho por el medio BBC, expertos explicaron que creen que, en efecto, la participación del Estado venezolano en la compañía cayó por debajo del 50%, pero en general esto no afectaría la administración de la empresa, ya que el Estado seguiría siendo un mayor accionista. Sin embargo en el mismo reportaje describen que según analistas y fuentes cercanas a Rosneft, esto habría representado para la empresa una oportunidad de deshacerse de sus activos en Venezuela, un país que se encuentra desde hace varios años sumergido en una profunda crisis política y económica.

Ayudaban a Maduro

La presencia de la compañía había sido, junto a la cooperación militar y la venta de armamento y sistemas de defensa, uno de los elementos más visibles de la política de apoyo a Maduro aplicada por el Kremlin. Rosneft jugaba un papel clave en la explotación y distribución del crudo en algunos de los campos más importantes del país, como Petromonagas, Boquerón, Petrojunín y Petrovictoria, en los que operaba en colaboración con Pdvsa.

También se encargaba de la compra del 60% del crudo venezolano por lo cual el impacto sobre la economía al cesar operaciones fue bastante grande. Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos, describe la presencia de Rosneft como “un salvavidas del régimen” haciendo referencia a la administración de Maduro.

A pesar de las sanciones a la petrolera venezolana en 2019, socios comerciales como china CNPC o la india Reliance, decidieron dejar de comprar directamente el crudo venezolano para evitar verse afectados; sin embargo Rosneft hizo caso omiso siendo una notable excepción al recibir crudo venezolano como pago de la deuda pendiente que existía antes de las sanciones. Así lo afirmaron los investigadores Lisa Viscidi y Nate Graham en un informe publicado por Inter-American Dialogue, un think tank con base en EE.UU.

La deuda que tenía Pdvsa con Rosneft según una investigación realizada por Prodavinci, era de unos 6500 millones de dólares, dinero prestado entre 2014 y 2017, pero que para finales de 2019 solo faltaban por pagar 800 millones de dólares. A pesar de la deuda, Antonio de la Cruz, director del centro de análisis Inter-American Trends, aseguró que «no todo lo que distribuye Rosneft corresponde a deuda pendiente. También hay ventas por las que el gobierno venezolano está recibiendo euros en efectivo que ahora empiezan a circular por Caracas». Según él, Maduro había logrado ingresar entre US$6.000 y US$7.000 millones en concepto de exportaciones petroleras al país a través de Rosneft, sin importar las sanciones norteamericanas.

¿Qué pasó tras el cese de operaciones?

Rosneft, compañía que gestiona Igor Sechin, uno de los aliados más cercanos al presidente ruso, Vladímir Putin, vendió todo los activos de su negocio en el país latinoamericano a una compañía 100% propiedad del Gobierno ruso, cuyo nombre es Zarubezhneft.

Según lo explicado por Leon Aron, director de estudios rusos en el American Enterprise Institute,  en un artículo de opinión para el periódico norteamericano The Hill, el traslado de activos a esta entidad rusa, permite que la petrolera Rosneft no se vea afectada por las sanciones, sin la necesidad de que el Gobierno ruso cese sus operaciones en Venezuela, haciendo de esta nueva empresa algo así como el equivalente a lo que era Rosneft en dicho país. Hasta ahora se desconoce quién será el directivo de dicha compañía, sin embargo el nombre de Nikolai Rybchuk, podría figurar al haber sido compañero de armas de Sechin.

Aron considera al igual que Pompeo, que la presencia de Rusia en Venezuela no es más que un salvavidas para el régimen de Maduro, pues mientras Estados Unidos ha presionado a Venezuela con sanciones, la petrolera rusa ha servido para eludirlas, exportando hasta un 70% de su petróleo, pero siendo el principal motivo de su estadía; las posibilidades estratégicas que puede plantearse Rusia desde Venezuela, en referencia a la rivalidad geopolítica con los Estados Unidos. 

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