La Ley Antibloqueo fue aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente en una sola discusión. Sus escasas tres intervenciones entre sus más de 500 diputados, fueron una clara demostración de apresuramiento.

Además, seis días después de su aprobación aún no había sido publicada en Gaceta Oficial; lo que evidenciaba una pausa contradictoria que incrementó conjeturas respecto al tema; esto debido a que se trataba de una ley que al decir de expertos está a la par o por encima de la Constitución Nacional y que en todo caso colida con la Carta Magna. 

Con la nueva ley se pretende captar incautos; en razón de que Maduro ha justificado su promulgación con base en las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos; con la deliberada intención de imputarle al mandato de Trump todas las causas de la hipercrisis venezolana. A pesar de que bien se sabe que la destrucción económica data de veinte años atrás y no de los últimos cuatro años desde que Trump asumió el poder.

Tampoco se puede negar la incidencia de las sanciones en lo que respecta a la situación económica. En la crisis de la gasolina, por ejemplo, las restricciones tienen efectos, pero los mayores devienen de las políticas erróneas impuestas por el gobierno venezolano; incluso desde mucho antes que Maduro asumiera por primera vez la presidencia.

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El efecto de la ley

La ley antibloqueo solo tiene efecto para el ámbito nacional y en nada compromete cualquier decisión que pueda tomar el gobierno de Trump sobre el desbloqueo. Más allá de su articulado, la ley parece expresar un exhorto para que el presidente de Estados Unidos levante total o parcialmente las sanciones; lo cual a su vez plantea la vía de la negociación entre ambos gobiernos para un respectivo «toma y dame».

Además, la efectividad de la ley va a depender tanto de la posición que asuma por voluntad propia el gobierno estadounidense como de las acciones que internamente ejecute el gobierno venezolano. Sacrificar parte de la razón ideológica a cambio de la flexibilización de las sanciones, parece ser la estrategia del comando de Maduro. 

Uno de los aspectos más resaltantes de la nueva ley es que cambia sustancialmente el modelo de desarrollo imperante en Venezuela; mediante la sustitución de dogmas socialistas para adoptar, en su defecto, políticas de corte liberal.

La realización de alianzas o asociaciones con sectores productivos y empresas dentro y fuera de Venezuela en desarrollos económicos diferentes; o el diseño de  mecanismos para acelerar la gestión empresarial, atraer inversiones productivas a gran escala y mejorar el ingreso nacional, flexibilizando, por ejemplo, la participación accionaria del Estado en empresas mixtas; son dos ejemplos claros y contundentes del cambio ideológico que se propone.

Cinco ejes de la nueva gestión

Adicionalmente, Maduro ha sido enfático en afirmar que los recursos que se obtengan con la ejecutoria de la Ley Antibloqueo serán destinados para el desarrollo de cinco ejes de la nueva gestión, a saber:

1) desarrollar sistemas compensatorios del salario y del ingreso real de l@s trabajadores,

2) financiar el funcionamiento del sistema de protección social y la realización de los DDHH,

3) Recuperar la capacidad de ofrecer servicios públicos de calidad,

4) impulsar la capacidad productiva nacional, sobre todo de las industrias estratégicas y la sustitución de importaciones, y

5) recuperar, mantener y ampliar la infraestructura pública.

Las promesas son halagadoras, pero la desconfianza la desvanecen. La falta de credibilidad en las ofertas y la gestión del gobierno es una barrera extremadamente difícil de traspasar.

Los gobiernos a escala internacional, parlamentos, organismos multilaterales, inversionistas y empresarios en general están sumamente cautelosos para emprender acciones en armonía con el gobierno de Maduro. El secretismo o la alta confidencialidad de las acciones a ejecutar según varios artículos de la ley, crea más dudas de las que ya abundan. 

Las pruebas para la administración de Nicolás Maduro

Convencer a los actores involucrados será la primera prueba a la que deberá someterse Maduro y su equipo y en esa línea de acción será cuestión de un “milagro” superar la falta de base legal de la nueva ley, en tanto que la misma emana de la Asamblea Nacional Constituyente que no tiene legitimidad y cuyo funcionamiento no es reconocido en el país ni por más de cincuenta gobiernos extranjeros.

Los analistas en Derecho afirman que si no tiene origen legal, la “Antibloqueo” no puede ser aplicada y cualquiera ejecutoria  relacionada  será nula de toda nulidad.

Allan Brewer Carías dice que la ley “es una monstruosidad jurídica”, mientras que el secretario general del Partido Comunista, acusa al gobierno de “meter gato por liebre”. 

La ley estará vigente hasta tanto dure el bloqueo o permanezcan las sanciones de EE.UU. contra Venezuela. ¿Qué pasará en el mientras tanto? Nadie lo sabe, ni siquiera lo que ocurrirá con los eventos del 6D y 5E que son los más inmediatos. Por lo visto, seguimos en resiliencia e incertidumbre.

Ley antibloqueo:

Laminas Corregidas Ley Anti Bloqueo por Armando Pernía on Scribd.

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