Las empresas básicas de Ciudad Guayana fueron el principal motor de la región, siendo la Siderúrgica del Orinoco (SIDOR) muy reconocida a nivel nacional por su excelente trabajo. Muchas personas soñaban con estar dentro de estas corporaciones por la experiencia que se podía adquirir y los beneficios que podían obtener.

Ahora, años después con mala gestión por parte del Ejecutivo Nacional y expropiación de las empresas básicas, el estilo de vida de los trabajadores que se mantienen activos cambió 360°. El contrato colectivo y el tabulador salarial fue violentado, causando así daños perjudiciales en los beneficios, pagos, bonificaciones y servicios propios del trabajador. 

Los contratos perdieron su vigencia desde hace aproximadamente 3 años, lo que afecta a los trabajadores debido a la falta de prestaciones sociales y garantías que ayudaban al mismo en diferentes aspectos de su vida. Algunos de los empleados salieron de las empresas por decisión propia, mientras que otros fueron sacados de manera forzosa, violando así el derecho al trabajo estipulado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el Art. 123.

¿Salarios simbólicos?

Valdemar Álvarez, trabajador de Sidor, señaló que el salario en la corporación varía según el sector al que perteneces (fijo, 2 turnos y guardias completas rotativas), con todo y esa variación que existe, la diferencia entre el pago varía quizás por 4 o 5 millones c/u al mes; aunque no es el salario mínimo de 400 mil BsS, igual no alcanza para cubrir las necesidades básicas de un hogar.

Respecto al Carnet de la Patria, exclamó que es un tema complejo, debido a que es cuestión de suerte quien recibe esta “ayuda” por parte del Ejecutivo Nacional, “hay trabajadores a quienes nunca les ha caído nada teniendo carnet (…) ese “beneficio” es una lotería que no todos adquieren aun siendo mano obrera de la corporación”. 

Por su parte, un trabajador de CVG Bauxilum, quien prefirió no revelar su nombre por miedo a represalias contra él, explicó que la empresa está pagando actualmente un promedio de $40 mensual (a la tasa del día). Hace unos meses atrás este sueldo era aprox. $60-80 pero la inflación lo redujo, asimismo aseguró que este salario alcanza para solamente una semana de comida en una familia de 4 personas.

Los bonos que reciben los trabajadores -algunos, porque no todos les caen- solo les alcanza para un kg de cambur, 2 o 3 harinas de maíz,  entre otros productos alimenticios, aunado a la falta de un salario decente que afecta en muchos aspectos, señaló el trabajador de CVG Bauxilum. Los ahorros ya no están, existe una descapitalización para vender bienes materiales, no hay pago destinados para cubrir necesidades de salud o servicios, “en general luego de tantos años de servicio, el nivel ejecutivo y la clase media se perdió” concluyó.

Un estilo de vida miserable

Núñez, trabajador de CVG Alcasa, expuso que no se conoce realmente el salario que paga la empresa, ya que desde que se decretó el aumento de salario mínimo «anclado al petro» en Alcasa dejaron de entregar listines de pago. En su caso particular, como ingeniero mecánico con 18 años de antigüedad, el pago de la última quincena fue de 3.536.600 por concepto de pago nómina y 2.690.000 por concepto de bono asistencia + el pago de bono alimentación 400 mil BsS.

Asimismo, señaló que el pago actual de la empresa no cubre las necesidades básicas de 2 o 3 días, sino que cubre algunos víveres, “es imposible que un trabajador con el solo sueldo de Alcasa pueda cubrir sus necesidades básicas, ni se diga pretender gastar en entretenimiento o esparcimiento”. 

Esta situación ha obligado a Núñez a generar ingresos adicionales prestando servicio técnico, “en este otro trabajo puedo generar en 2 días lo que alcasa me paga en una quincena, pero esto significa invertir el tiempo que debería ser de descanso o de compartir con mi familia en este trabajo adicional. Por si fuera poco, esta alternativa se ha visto afectada por la actual crisis de combustible” resaltó.

Por su parte Alejandro Álvarez, trabajador del Complejo Siderúrgico Nacional (planta Casima) explicó que la empresa paga distintos salarios según el cargo, por ejemplo: hay un grupo de trabajadores de nómina diaria que hacen ahorita 46 centavos de dólar diario, mientras que otro grupo ganan 1,27 dólares y en su caso como supervisor con 25 años de servicio gana 1,65 dólares diario.

Para su familia de 5 miembros necesita al menos $7 para que todos puedan comer, «el sueldo alcanza para medio comer 10 días, claro está, haciendo magias o estirando ese paupérrimo salario” aseveró. Álvarez no recibe ningún tipo de subsidio por parte del Ejecutivo Nacional; de hecho en entrevista con el Gobernador Justo Noguera, solicitó para los trabajadores cajas de comida, desinfectantes, servicio médico, mascarillas e insumos médicos, entre otros pero no recibió respuesta por parte de la autoridad.

No hay listín de pago

Ramón Gómez, secretario del Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos de CVG (SUNEP-CVG), explicó que a la hora de recibir su respectivo pago por parte de la empresa, este llega sin indicaciones de horas extras, beneficios, el pago del colegio, solo es un monto único que aparece en la transacción y la relación dice “pago nómina”.

El monto en Bs varía desde 1.800.000 a 2.600.000 y en algunos casos puede llegar a 3 millones, sin embargo, los trabajadores de nómina diaria que ganan salario mínimo, sacan aproximadamente 300 mil BsS semanal, lo que al mes no llega al 1.500.000 BsS. 

Los jubilados son los más afectados en esta situación, asegura Gómez, debido a que las personas que ya dieron su vida a CVG ganan salario mínimo 850.000BsS, cuando son los que más necesitan dinero para comprar medicamentos para su salud y estado físico/económico.

«El pago se desconoce y los responsables no explican a qué se debe o corresponde el mismo» dijo Gómez, cuando comenzó la pandemia y crearon las cuadrillas para trabajar, hubo cierta discriminación en los trabajadores, puesto que los que iban a la empresa les pagan un bono adicional de 1.500.000 por cumplir su horario, sin tomar en consideración que los trabajadores que no acuden a sus jornadas también tienen necesidad. 

Este pago “no cubre ni el 2% de la canasta básica para una familia de 3 personas: padres e hijo(a)” aseguró. Está situación ha desencadenado una desnutrición alarmante en los empleadores de las empresas básicas y ha disminuido su calidad de vida de una forma radical, perdiendo beneficios como acceso a una educación de primera para sus hijos, un estilo de vida decente, entre otras aristas fundamentales del día a día. 

Los trabajadores hemos sufrido un bajón tremendo en nuestra calidad de vida y, por supuesto, no solo en los trabajadores de la CVG sino todos los trabajadores a nivel nacional. No tenemos convenciones colectivas, tenemos prácticamente salarios de esclavos, porque ir a trabajar para ganar $6 que no alcanzan para comprarte siquiera 1kg de carne que te aguante para un mes, es un salario miserable” enfatizó Gómez.  

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